domingo, 26 de abril de 2015

Verano de Boda 3006/2015

Aprendí  que la felicidad te la dan los pequeños detalles, que la vida es impredecible y que el amor no hay que buscarlo, llega cuando menos te lo esperas, y de manera diferente para cada uno.  Que la vida puede cambiar en un instante y dar un giro de 180 grados. De todo lo que nos pase en esta vida se aprende, todo vale, todo sirve. Sobre todo de las cosas malas De cada llanto, de cada caída, de cada relación que se pierde en las vías junto al tren en el horizonte. Hay a veces que las relaciones se acaban, se rompen, de repente esa persona con la que pensamos que íbamos a pasar el resto de nuestra vida ya no está, y muchas de esas veces sentimos que la vida se ha desmoronado como un castillo de arena con la primera marea, sentimos dolor en partes de nuestro cuerpo que ni siquiera sabíamos que teníamos, y esa situación puede durar mucho tiempo. Pero un día te despiertas, tiras la sabana al suelo y la galletita de la suerte te dice “hoy no va a pasar nada interesante”, es entonces cuando sin esperarlo conoces a alguien que te hace recuperar el amor propio, una nueva canción resuena entre las paredes, y tu alma se va recomponiendo pedazo a pedazo y todo ese dolor y esa época difusa empieza a desvanecerse. Con esto quiero decir que las mejores cosas de la vida pasan cuando menos te la esperas, José apareció ese día para poco a poco ir llenando los cafés de tus mañanas de buenos días. Abristeis un nuevo libro que poco a poco iréis rellenando de recuerdos y de momentos, ese libro lleva vuestro nombre, empezar con un para siempre. Y tendréis buenos y malos momentos pero estoy segura de os tendréis el uno para el otro para superarlo. Me alegro de que ese día la galletita de la suerte se equivocara y estemos hoy celebrando este día con vosotros. Os queremos.

Sábado 10/01/2015

Es una noche fría de sábado, en la casa reina el silencio. Solo se oye el ruido de las teclas del ordenador al ser golpeadas. Ella se encuentra sola en casa, nunca le ha disgustado esa situación, de hecho de vez en cuando le encanta esa libertad acompañada de un bol de palomitas que reposan sobre su regazo. Solo que en este caso el hecho de estar sola se debe a que su padre ha tenido que ir de urgencia al hospital. Esa situación la transporta a meses atrás cuando su padre tuvo que ser operado por un tumor en el riñón, vuelve a sentir una angustia que le envuelve  todo el cuerpo al recordarlo. Había llegado hambrienta a casa debido a que aún no había cenado, esa tarde había estado con unas amigas saboreando una botella de  vino en la terraza de una cafetería mientras hablaban, reían y las agujas del reloj parecían avanzar demasiado rápido. Abre la despensa en busca de algo que le apetezca para cenar, debido a que es fin de semana se permite cenar algo con más consistencia de lo habitual, así que decide descongelar unas hamburguesas vegetales que le habían sobrado de fin de año. Se sienta en el sofá y se sirve un vaso de Cocacola, cuanta tranquilidad, suspira y pega un bocado a su cena. El móvil le vibra en ese momento, al abrir la bandeja de los mensajes ve que el mensaje es de un chico con el que tuvo una cita días atrás. Ella acudió a la cita tranquila, sin demasiadas expectativas. Llego 10 minutos antes, como no. Solía ser demasiado puntual en esos aspectos. Decidido ir al baño ya que disponía de tiempo suficiente. Se miro al espejo para averiguar qué aspecto tenia, se arreglo el pelo aún húmedo y salió de la estación. Habían quedado debajo del reloj, ella se apoyo en la pared con la mirada fija en la gente que pasaba, al lado suyo había otra chica que también esperaba impaciente a la llegada de alguien. Sacó el móvil y se dispuso a enviar un mensaje avisándole que ya estaba allí. No pasaron ni cinco minutos cuando llego las persona a la que estaba esperando la chica de al lado, por su forma de saludarse, dedujo que eran pareja. “Me encantaría tener algo así” pensó ella para sus adentros.

La cita transcurrió sin más, sin hormigueo en el estomago y sin besos bajo la luz de una farola al despedirse. Una cita mas, pensó ya camino de casa. En ese momento agradeció que no hubiera casi nadie por las calles, así sus pensamientos podían fluir más fácilmente sin que nadie los atrapase ni perturbarse. Y esa noche supo que no estaba buscando besos vacios al anochecer, ni citas que no llevasen a nada, estaba buscando sin buscar, quería sin querer. Algo diferente y totalmente nuevo, algo que nunca había tenido. No sabía exactamente el que, lo único que tenia claro es que no se parecía a nada que hubiese sentido.

domingo, 13 de julio de 2014

Habitacion en Roma.

Estoy buscando sin buscar. Algo diferente, nuevo, que sea intenso, que se sienta bajo la piel. Sensaciones nuevas entre estas calles o mas allá de ellas. Un nuevo perfume, una nueva caricia, una nueva canción que haga volar mi imaginación. Hacer locuras bajo la luz de una farola y bailar bajo las estrellas. Quiero que el reloj pase rápido y lento a la vez, guardar recuerdos que queden grabados como un tatuaje en esas cuatro paredes, que no se escapen cuando la puerta se abra. Hacer el amor con el sabor del vino rozando mis labios, bajando por mi garganta, ardiente de deseo, de mis manos acariciando la espalda, lento, suave, vibrante. Sabanas en el suelo, sudor en la frente, respiración entre cortada y ojos brillantes de pasión. Quiero mi habitación en Roma.

lunes, 30 de junio de 2014

La noria

La noria de la vida gira brillando con luces de neón cada noche.  Cada vagón lleva consigo una historia endulzada por el algodón de azúcar. La vida en ocasiones a paso lento, decidido, pausado,  para que sientas ese instante profundo, como un beso en el mar, otras veces se detiene, da vértigo y solo eres capaz de cerrar los ojos para que pase, que siga girando. A veces arriba, a veces abajo, así es la vida. Mirar más allá para que lo borroso se vuelva nítido, respirar profundo y echar una gran bocanada al aire. Sentir cada beso, cada momento, cada sentimiento como una flor.  Mirar a la vida con una sonrisa, porque las cosas malas nos hacen fuertes y las buenas nos hacen felices, que hay de malo entonces en vivir? Ahora mismo el cielo está despejado y el sol se alza, brillando, sobre la noria de la vida.

jueves, 19 de junio de 2014

Libre cruzare el abismo

El velo de la ilusión se poso ante mis ojos. Con el puesto todo parecía por fin haberse estabilizado, parecía que los problemas empezaban a disiparse, el presente parecía esperanzador y el futuro pintaba totalmente de azul el cielo. Pero tras el día, llega la noche con su cielo encapotado, y  acostada junto a mí, en mi almohada llega la cruda realidad. El velo se cae sobre el frió suelo de mi cuarto y  es entonces cuando me doy cuenta que las cosas cambian de un día para el otro,  y que lo que pensabas ayer puede discrepar totalmente de lo que hoy corre por tu mente. He chocado tantas veces contra la pared que ya casi ni duele. Hoy no es ayer, pero hoy va a ser un gran día, como todos, de una manera u otra. Sonrisa en el rostro junto al primer café de la mañana para acarrear todo lo que el día pueda traer consigo. Porque no importa cuántas veces me equivoque, o cuantas veces choque contra la pared, porque aprenderé de ello y seguiré para delante me iré haciendo fuerte tratando de encontrar siempre mi camino. Seré yo misma,sin adornos, sin falsas sonrisas ni falsas palabras,solo yo. Y libre cruzaré el abismo.  

El tiempo dirá

Vuelvo a escribirte unas palabras llenas de esperanza. Me visto de nuevo con sentimientos guardados durante meses bajo mi piel. Pero esta vez soy más fuerte, ya no soy esa persona que te buscaba en cada esquina, que esperaba recibir un mensaje tuyo a cada instante y cada mañana quería encontrarte bajo las sabanas de su cama. Una caricia, un dulce y suave beso sabor a embriaguez y a recuerdos.  Ahora tu, ahora yo. En esta montaña rusa en la que estamos embarcados.. Y no se que pasara a partir de ese beso, si seguiremos siendo amigos, si seguiremos como hasta ahora, o si tendremos una nueva oportunidad. La cuestión es que no tenemos las respuestas, tenemos que  vivir con las preguntas y ver hacía donde nos lleva este camino. Una vez más el tiempo dirá…

martes, 1 de abril de 2014

Historia ya acabada

Me enfrasco en un nuevo libro, en una canción eterna, fragmentos de poesía, de melodía. Los arboles bailan a mi alrededor, las hojas caen y se posan suavemente sobre el frio asfalto. Todo a mí alrededor es distinto, o igual que ayer. La ciudad esta despierta, alerta. La gente corre para coger el metro, se amontona en los vagones, miradas inertes perdidas en el infinito, inmersas en sus pensamientos. Gente leyendo tranquilamente un libro o escuchando música siguiendo el compas con un leve movimiento de cabeza. Descubrí tus huellas en la arena, te encontré y decidí no soltarte. Decidí derramar una lágrima que se funda en el mar que se la lleve la marea, deje mis miedos guardados en un cajón y me fundí en tu abrazo. Volví a soñar por encima de esta ciudad maldita, de sus edificios sin vida. Con el amanecer de un nuevo día llega una nueva esperanza, renovada por el sol que se alza en el horizonte. Llegaste junto a esa estrella fugaz fundida en el cielo, al siguiente segundo te encontré. Eres el café de mis mañanas, mis buenas noches en la almohada de mi cama. Mis pies caminan por la orilla dibujando una sonrisa, un profundo beso, bailan con la brisa del mar, dibujan un castillo repleto de “te quieros” , de palabras escritas en el cielo, en un pequeño fragmento de papel, para que no olvidemos de querernos, que no se las lleve el viento. Dibujo en tu espalda con mis dedos el principio de una historia, de nuestra historia. Mis dedos recorren tu cuerpo, escribiendo con ellos una historia inacabada , empecemos por una para siempre